¿Cuánto debería preocuparnos la "estupidez artificial"?

robótica

Los "optimistas" y los "pesimistas" de la inteligencia artificial están enfrentados en un intenso debate.

Stephen Hawkingy otros reconocidos científicos y tecnólogos en todo el mundo llevan tiempo advirtiendo de una posible catástrofe: que la inteligencia artificial se vuelva demasiado inteligente e incluso llegue a convertirse en "una amenaza para la raza humana".

"Los humanos, que somos seres limitados por su lenta evolución biológica, no podremos competir con las máquinas, y seremos superados", dijo el físico teórico.

Según Hawking, "el desarrollo de una completa inteligencia artificial podría traducirse en el fin de la raza humana".

Pero quienes niegan esta idea aseguran que es exagerada y que lo que realmente debería preocuparnos, más que la inteligencia artificial, es la "estupidez artificial".

"Miedo y fascinación"

Hawking se implicó por primera vez en este debate en el año 2014.

Pero desde entonces, varias compañías tecnológicas han puesto en práctica medidas de prevención.

En enero de este año, varios empresarios financiaron un Fondo para la Ética y Gobierno de la Inteligencia Artificial apoyado por prestigiosas instituciones estadounidenses, como la Fundación Knight o la Universidad de Harvard.

También este año -el pasado septiembre- hubo una colaboración entre Facebook, Google, Microsoft, Amazon y otros gigantes tecnológicos para garantizar "mejores prácticas" de la inteligencia artificial.

Y Google incluso patentó un "botón rojo" para apagarla en caso de peligro extremo.

De acuerdo con Winfield, uno de los problemas filosóficos de la inteligencia artificial es que es muy difícil definirla porque no tenemos una definición satisfactoria de inteligencia natural".

El experto en robótica dice que uno de los aspectos claves de la inteligencia artificial es que lo que creíamos muy difícil que ocurriera hace 60 años -como que las máquinas compitan en ajedrez contra los humanos-resultó ser relativamente fácil".

Para Winfield, es fundamental que desarrollemos más la parte teórica -pues la que existe hoy día no está unificada- y hacer innovaciones e investigaciones éticamente responsables.

Pero, por lo pronto, el debate continúa.